domingo, 13 de junio de 2010

Instintos

Salteado de tofu y brécol

Una pieza de tofu firme
1 manojo de brécol
Jengibre fresco
2 cucharadas de salsa de soja
2 cucharadas de azúcar moreno (opcional)
1 cucharada de aceite






Ponemos el aceite en un wok y añadimos el tofu cortado en cuadritos, movemos hasta que cambie de color. Mientras esto se hace cocemos el brécol en una olla.
Una vez cocido lo añadimos al wok con el jengibre y cocinamos hasta que el brécol este caramelizado. Añadimos la salsa de soja y el azúcar e si queremos hacerla versión más dulce de la receta.
Servimos inmediatamente.

 













Comer, beber, amar

Comer, beber, amar es una película de Ang Lee estrenada en 1994. Recibió el Oso de Oro en la Berlinale y estuvo nominada como película de habla no inglesa en los Oscar y los Globos de Oro. Lee es director de otras películas muy conocidas como Tigre y Dragón, Brokeback Mountain y la delicada y encantadora Sentido y Sensibilidad. Lo interesante de este autor es, como dice Carlos Boyero, que en todas sus obras “el inteligente y penetrante vagabundo retorne a sus chinas raíces, a esas señas de identidad expresadas inmejorablemente en alguna de sus películas”

Se trata de una comedia agridulce en la que se cuenta la historia de Chu, un viejo chef de Taipei, viudo y con tres hijas: Jen, Chien y Ning. Ellas representan tres formas diferentes de vivir y ver la vida: la mayor es una profesora convertida al catolicismo, la segunda una bella y agresiva ejecutiva y la pequeña una estudiante que trabaja en un burger. Esta familia se reúne (especialmente los domingos) ante una mesa repleta de platos deliciosos, que el padre cocina y no come, para contarse sus anhelos, problemas y los cambios que se van a producir en sus vidas.

La cinta tiene varias lecturas: la incomunicación y desorientación de los personajes (cuya metáfora puede encontrarse en el inicio: calles abarrotadas de tráfico en el Taipei de los 90); la educación de los hijos y la lucha por su independencia (finalmente veremos una paradoja muy interesante en este aspecto); el sentido de la vida  y la occidentalización de la sociedad (algo que se puede observar en Ning, la hermana pequeña).

Me dejo detrás muchos aspectos del film, la importancia del azar y lo imprevisible en la vida, el tono cómico que se establece, las diferencias generacionales, las relaciones entre hombre y mujeres; pero no puedo olvidar el aspecto gastronómico de Comer, beber, amar.

Resulta ser un auténtico festín, es una delicia ver al maestro Chu desplegar sus habilidades culinarias y es bastante curioso descubrir algunas técnicas de la cocina china tradicional que éste utiliza. Irónicamente no probará nada debido, entre otras cosas, a la pérdida de su paladar; otra metáfora.

9 comentarios:

Blo dijo...

Por alguna razòn me encantan los films con la comida como tema, ya sabes: Como agua para chocolate, Tomates verdes fritos, etc, etc. Nunca habìa escuchado de ese film pero me ha llamado mucho la atenciòn.

Tu receta muy sencilla sobre todo para quellos (como yo) que nunca han cocinado el tofu.

Anónimo dijo...

Hermosa película

fresaypimienta dijo...

Tomo nota de la película, porque no la he visto y me apetece mucho verla, gracias por la introducción que nos ha hecho! Como dice Blo a mi también me encantan las películas que transcurren entre fogones!
La receta fantástica y sana! un beso

Donibaneko dijo...

Me encanto Comer, beber, amar, l Ang Lee, me gusta bastante, por esa forma de meterte en la película aunque tu cultura sea muy diferente, y ademas ese nexo de unión en la cocina del grupo familiar de mujeres con distintas formas de afrontar el cambio... Ya me gusto en "El banquete de bodas" una visión muy interesaste,
No recuerdo este plato, quizá refresque mi memoria con el y con la película. Feliz semana, un beso!!!

Marcela dijo...

La película es una de mis favoritas. A pesar de los micrófonos que aparecían en las escenas. :D
El salteado con verduras y tofu me encanta, especialmente si el tofu está ligeramente ahumado. Probaré con brócoli solo.
Muchos saludos,

Marcela

nacho dijo...

Me gusta la tela del mantel para una camisa.Los brócoles me despiertan otros instintos y el cine ya sabes que ni fu ni fa.Ésta no es mi semana,jajaja.
Un saludo a todos.

antonia dijo...

me encanta el brécol, pero claro, nunca lo he probado de esta forma tan exquisita, me encanta toda la combinación de ingredientes y, por supuesto, el azúcar...
besos

Mónica dijo...

Este plato trae aromas y recuerdos de muy lejos...me gusta.

Linda Susan dijo...

Gracias a todos.

A Blo: la pleícula es muy buena, algún día hablare de otras como las que dices.
A Anónimo: hermosa, si.
A Fresaypimienta: recomiendo la película, os gustará.
A Donibaneko: no he visto EL Banquete de bodas, lo haré. Gracias
A MArcela; la receta queda muy bien.
A Nacho: el mantel es tuyo.
A Antonia: me encanta el brécol, es de mis verduras preferidas.
A Mónica: de lejos, muy lejos pero muy reusultona, era la primera vez que lo hacía y quedó muy buena.

Un beso

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