sábado, 15 de mayo de 2010

Manojos de recetas


Espárragos con bechamel

Espárragos blancos
Leche
Harina
Mantequilla
Sal
Nuez moscada
Pimientos verdes italianos
Queso rallado

Freímos los pimientos cortados a tiras y se escurren muy bien. Los colocamos en el fondo de una fuente donde añadimos los espárragos (previamente pelados y cocidos). Hacemos la bechamel cubrimos todo con ella, añadimos el queso rallado y lo ponemos a gratinar en el horno durante unos 10 minutos a 200ºC.


 
 

  
Édouard Manet (1832 -1883) es conocido por ser uno de los iniciadores del Impresionismo, un estilo artístico que se caracteriza por la plasmación de la luz y del instante más allá de las formas. Era un hombre de personalidad controvertida, no se consideraba perteneciente al grupo de los impresonsitas pero si pretendía conocer la fama y obtener reconocimiento. Adquirió notoriedad con la realización de algunos lienzos considerados escandalosos sobre los que volveré en otra ocasión.

En su obra es posible apreciar la influencia de Velázquez y algunos pintores clásicos del barroco holandés como Frans Hals, sobre todo en sus últimos años cuando comienza a interesarse por los bodegones de pequeñas dimensiones.

Uno de ellos es el que traigo hoy Un manojo de espárragos, ellos son los protagonistas, nos recuerda a las naturalezas muertas aunque con más rapidez en la factura, pincelada corta y un foco de luz encima. "No es una naturaleza muerta como las demás, pese a muerta, al mismo tiempo es muy jovial" dijo George Bataille.

Esta cuadro fue hecho para  Charles Ephroussi, que le pagó 200 francos más de lo acordado; por ello Manet le envió otro, El espárrago, con este mensaje: "Le faltaba uno a su manojo". La historia es encantadora y pone de relieve el tacto del artista. Por cierto, estos espárragos sobraron de mi manojo.


Espárragos blancos con jamón ibérico

Espárragos blancos
Lonchas de jamón ibérico
Aceite de oliva
Pimienta negra

Enrollamos cada espárrago con una loncha de jamón ibérico y pasamos por la sartén (con un poco de aceite sólo) a fuego medio. Emplatamos y ponemos por encima unos hilos de aceite de oliva virgen extra y una pizca de pimienta negra. Podemos acompañar con un poco de ensalada a nuestro gusto.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Mi madre cocinaba unos espárragos parecidos. Las fotografías son maravillosas. Gracias por el blog.

M. Ángeles dijo...

He conocido tu blog por el comentario que has dejado en el mío y ¡me encanta! Ya te tengo en mis favoritos..!
Un abrazo

antonia dijo...

me encantan los espárragos, pero sobre todo... me encantan tus fotos y tu estilo
besos

Marcela dijo...

No conocía estas dos obras de Manet. Dónde se encuentran? La historia es estupenda, tanto como las recetas asociadas. :)
Muchos saludos,

Marcela

martüki dijo...

voy a probar la receta de los espárragos a la bechamel, tienen que estar de rechupete.

Mónica dijo...

Estos espárragos tienen una pinta estupenda, no sabría con cuál de las dos recetas quedarme. He disfrutado mucho con la historia de Manet, porque uno de mis museos preferidos es el d'Orsay.

Un abrazo

nacho dijo...

A mi me ha recordado un pasaje de El príncipe destronado,del recientemente fallecido Delibes,cuando al niño le quieren dar espárragos para la supuesta puntilla que se había comido.Un saludo.

Linda Susan dijo...

A Anónimo: los de tu madre debían ser deliciosos.
A Mª Ángeles: a mi me gusta tu blog
A Antonia: gracias, de verdad
A MArcela: el primero está en el Museo Wallraf-Ritchartz en Colonia (Alemania) y el segundo en el Museo D'Orsay en París.
A MArtüki: están muy buenos, pruébalos.
A Mónica: a mi también me encanta el d'Orsay
A NAcho: me lo has recordado, tienes mejor memoria que yo.

Un beso a todos

Elena dijo...

Los espárragos no son santo de mi devoción, pero estos tienen una pinta... Al final se me complicó el finde y por eso no te llamé. Espero poder verte antes de mi viajecito.

Un beso

diminuta dijo...

qué fotos más bonitas, estás hecha toda una artsta polifacética :)

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