martes, 31 de marzo de 2015

"Un vuelo entre las nubes, hacia el ocaso"




Siempre he sido bastante austera, contenida podríamos decir, siempre me he controlado muchísimo: mis impulsos, mis ideas, mis creencias, mis sentimientos; me he frenado. Rígida, disciplinada pero para nada encorsetada. No sé, a veces creo que es bueno dejar cosas, todo los prescindible pero también lo imprescindible. Está bien necesitar menos, es satisfactorio no engancharse a nada.

Me paro a pensar y me doy cuenta que lo que me rodea se ha hecho imprescindible, entonces intento tirar cosas, olvidar otras, ahuyentar ideas, evitar pensamientos y sentimientos. Es bueno para el espíritu, me hace fuerte.


Otras veces los impulsos, la falta de control, me alcanza. El cuerpo, de forma espontánea, muchas veces dice cosas que posiblemente no sea capaz de racionalizar o ni siquiera me atreva. Let it happen, la canción de Tame Impala que tanto me gusta, dice un poco eso: “deja que pase, deja que pase, todo esto que está alrededor de mi tratando de ocultar un océano que crece dentro” deja que pase porque muchas veces es lo único que merece la pena.

Supongo que todo esto es algo que va por rachas: ideas y sentimientos conforman nuestra vida y la dividen en etapas o en escenas de una película que, al menos yo, veo siempre con ojos extraños.



¿Qué es lo que nos mueve por dentro? ¿Qué detonante enciende nuestra mente o nuestro corazón? Quizás algo intrascendente como una canción de Tame Impala, Let it happen.


Tame Impala es un grupo australiano conocido por dos discos anteriores:  Tame Impala y Lonersim. Ahora presentan  su nuevo álbum con el primer single, Let it happen. En esta ciudad de nuestras antípodas el café es algo cultural con una tradición íntegramente italiana.  El café es oscuro, profundo, las verduras alegres y coloridas; la mezcla del austeridad y hedonismo en una receta original de Arzak. Esta ensalada, como la canción, tiene de todo: una combinación original y sorprendente: “desde la psicodelia al pop sintético afrancesado pasando incluso por la música de baile “  dice Sebas E. Alonso  o como dice Raúl Guillén: “una vuelo entre las nubes, hacia el ocaso”



1 comentario:

Augusto García dijo...

Arrggg, has vuelto y no me había dado cuenta. Lo siento compi. Pena que no pueda tomar vinagre, el toque del café debe ser fabuloso.

Un saludo.

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