domingo, 15 de septiembre de 2013

Imaginad

Imaginad que estamos a final de los setenta en el Reino Unido: Londres está lleno de pubs donde tocan grupos; que han bebido del “rock and roll” y que ahora crean un nuevo estilo: “new wave”, una nueva ola que arrasa y crea otra nueva.

Entre estos nuevos músicos (que se unen y se separan creando grupos diferentes) destacaron ellos, The Records, formado por Jhon Wicks, Phill Brown y Brian Alterman, quien después fue sustituido por Huw Gower. Por supuesto, todos estaban influenciados por aquel ambiente londinense y por muchas de las bandas musicales que surgieron en esa etapa: los imprescindibles The Beatles, los Byrds, The Moves, algo de los Stones y los Kinks.



 En 1978 publicaron Starry Eyes, la canción que les dio a conocer y de la que hoy os hablo. La melodía está inspirada en Do anything you wanna do y es de esas que al escucharla siempre te anima y te acoge, una canción que da ánimos y te empuja. La letra es un verdadero enredo, hay que desentrañarla pero si conocemos algo de la trayectoria del grupo puede resultarnos más fácil: cuenta la historia del primer manager que tuvieron, quien decidió marcharse dos semanas de vacaciones a Francia. A su vuelta, estaba despedido. Es un ajuste de cuentas: “ No quiero discutir. No hay nada que decir.  Aparta de mí tu mirada de iluso y lárgate por tu camino”.


Las vacaciones han pasado y puede que algunos no hayamos quedado en la estacada, puede que la ira se aloje en nuestro interior: necesitamos relajarnos y nada mejor que poner esta canción muy alta y refugiarnos en la cocina para hacer algo reconfortante y que nos alimente, ¿un cake? ¿Qué podríamos tomar en pub londinense escuchando a estos músicos?



El manager del grupo se largó a Francia y se quitó de los problemas cotidianos sin avisar: pensaba que tal vez las cosas se arreglarían a su vuelta por sí mismas o que los chicos lo solucionarían. A veces podemos tener sensaciones parecidas en la cocina: un lugar de trabajo cotidiano que disfrutamos pero que también exige disciplina. La cocina nos ayuda a prestar atención y cuidar a quienes están con nosotros cada día, con lo cotidiano, que lejos de ser aburrido, es  lo que nos mantiene en pie, como este cake que podemos hacer escuchando The Records pensando que eso es la felicidad: la serenidad de lo diario, las cosas bonitas y humildes que nos rodean, sólo es necesario cambiar la mirada. La felicidad está en nuestras manos. Algo tan simple como una canción, un cake, una carrera y un sencillo conjunto puede llevarnos al final de los setenta, a respirar el ambiente de la Inglaterra del momento: si lo vislumbramos, podemos conseguirlo.




8 comentarios:

São Ribeiro dijo...

Ficou lindo e com esses ingredientes tenho a certeza que ia gostar.
Bom domingo
bjs

Chef Aprendiz dijo...

Oh, Linda, qué bien! No sólo me encantan las fotografías y el texto, sino que ahora además nos ofreces moda: ese estilo punk tan londinense en los años '70. Muy buen gusto Felicidades.

Susana dijo...

unasfotospreciosas : Origiinal y buenisimooo, tiene que estar muy rico

Anónimo dijo...

Me ha gustado pinche sobre la foto de la ropa y ver donde puedo buscarla! Gracias

Judith dijo...

Hola guapa! No se si me gusta más la receta o la foto!!! :P besos

Anónimo dijo...

Todo lo que haces está lleno de delicadeza. Felicidades, nos encanta tu blog!!

Kako dijo...

que original Linda!

Anónimo dijo...

¡Qué preciosidad! Tus fotografías deliciosas, la receta exquisita, tu buen gusto con la ropa - como apunta chef- fantástico y tu forma de escribir ¡pura belleza!.Preciosa, deliciosa, exquisita, con buen gusto y pura belleza. esa debes ser tú.
Por favor, he estado buscando la historia del manager que se marchó a Francia y no la he encontrado ¿podrías indicar dónde puedo encontrarla?

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