domingo, 21 de octubre de 2012

Un aliento cítrico


Esperad…, el sabor… y ya se escapa.
… Sólo algo de música, retumbar de pasos, tarareos.
Danzad muchachas mudas y ardorosas,
¡danzad el sabor de la fruta conocida!

Danzad la naranja. ¿quién puede olvidarla?
Cómo ella, ahogándose en si misma, se defiende
Contra su dulzura. La habéis poseído y
Deliciosamente se ha convertido ella en vosotras.

Danzad la naranja. Arroja de vosotras el cálido paisaje
¡para qué así la madurez irradie
en los años de la patria! Revelad enardecidas,

aroma pro aroma. Cread el parentesco
con la cáscara para que se niega,
con el jugo que se colma a la dichosa.



En al última entrada del blog dejé escritos los primeros versos del soneto XV incluido en Sonetos  a Orfeo de Rainer María Rilke y no he querido dejar pasar el momento sin hablar del poema completo. El escritor, conocido por todos, nació en Praga en 1875 y murió en Suiza en 1926, es uno de los autores más importantes en alemán y entre sus obras más conocidas están Los Sonetos a Orfeo, Las Elegías a Duino y en prosa Cartas a un joven poeta.

Los Sonetos a Orfeo fueron escritos en el año 1922 en un arrebato de inspiración motivado por la muerte de una joven bailarina, Wera Ouckama-Knoop a quien admiraba especialmente. Orfeo era uno de los personajes que más obsesionaba a el poeta; enamorado de Eurídice baja al infierno a por ella y allí la pierde por segunda vez ante su impaciencia. En muchos de estos sonetos se hace referencia a él mismo y a los temas que llamamos órficos: la celebración, el canto y la ofrenda,  y otros como el vínculo entre el amor y el dolor, además del maravilloso mundo del gusto y el olfato, como este que nos ocupa hoy.

En el poema el protagonista es el sentido del gusto, pero también las naranjas y algunas muchachas bailarinas (referencia clara a Vera). Las naranjas empiezan a estar en temporada y son mi cítrico preferido, como todos ellos, tienen mucha diferencia de sabor y textura entre su cáscara y su piel. La cáscara es amarga y aceitosa, el interior es jugoso y algo más dulce pero no del todo, como dice Rilke “se defiende contra su dulzura”. De manera que tenemos dos caras muy diferentes, el pastel posee la densidad  de la almendra y el carácter especiado de la naranja; como también todos nosotros: un lado dulce y amargo, alegre y triste, divertido y aburrido…muchas veces las apariencias engañan y ante un aspecto desagradable hallamos la máxima delicadeza y elegancia. 

La poesía del alemán tiene una extraña profundidad que nos conduce al fondo de las cosas. Poesía que nos abre una ventana nueva, la de la salvación, la de la belleza y  la de lo nuevo porque los tres conceptos van de la mano. Rilke nombra lo que llega a nuestra boca, a nuestro gusto en un instante y en ese momento lo hacemos nuestro. La lírica, como este dulce de naranja, nos lleva más allá de la apariencias porque nos hace ver de otro modo la cotidianeidad ante la cual no nos queda más remedio que rendirnos cautivados para siempre. “Un soplo en Dios. Un viento.”


*El pastel de naranjas y almendra es una receta de Claudia Roden, una excelente  antropóloga y escritora de cocina nacida en El Cairo, educada en París y formada en arte en Londres, donde actualmente vive. El libro de  la cocina judía es su obra de referencia.


9 comentarios:

Mayte dijo...

Las naranjas han inspirado tanto arte, pinturas maravillosas, cuentos, novelas enteras, el sentido de la belleza se desgrana en ests y otras tantas poesías llenas de pasión dolorosa, me has recordado a otra escritora, de un tiempo ya posterior a estos sonetos, Else Lasker, cuando decía aquello de: "Un vestido de duda tenía puesto, qué antiguo dolor, consagrado a mí, tejió en la rueda del tiempo".

Me fascina visitarte...y si, la receta es tan noqueadoramente deliciosa, la naranja cocida a es como las pasiones, a pesar de volverse blandas, suaves, su sabor no disminuye, sino que resalta, como el disfrute del arte en tu blog.

Besote.

Anónimo dijo...

Las fotos maravillosas, se salen de la pantalla.El texto rebosa poesía, elegancia y la receta tiene que estar riquisima. Pienso hacerla.

Lucia M.A. dijo...

Espectacular el post y el pastel.

Un abrazo, Linda!

Mi toque en la cocina dijo...

Me ha encantado este post, sobre todo la receta.
Hoy es el primer cumpleaños de mi blog y publico una receta de devil´s food cake para chuparse los dedos, te invito a verla y de paso a compartir un día tan especial para mi.
Un besito desde Las Palmas.

Aurélie dijo...

Estos colores y este texto tan intenso me ha recordado este cuadro de Matisse: http://EN.WahooArt.com/A55A04/w.nsf/OPRA/BRUE-5ZKCQC/$File/Henri%20Matisse%20-%20Still%20Life%20with%20Oranges%20.JPG

Precioso...
Un beso,
Aurélie

Chef Aprendiz dijo...

Un post magistral, Susan. El texto es magnífico y las fotografías, deliciosas. Así debe estar también la receta que yo, por supuesto, haré un día de éstos.

margot dijo...

Me encanta este tipo de bizcocho, queda húmedo y jugoso.
Mil besos

antonia dijo...

Este bizcocho tengo que probarlo, parece distinto!

me ha encantado lo de ..."se defiende contra su dulzura"... Rilke me parece complicado, por eso me ha encantado este post!

Siempre Lista Siempre Pasta dijo...

Qué delicioso se ve este bizcocho! muchas gracias!

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