jueves, 6 de enero de 2011

La generosidad del pan





Djata es un niño de once años protagonista de la novela de György Dragomán, El rey blanco. El libro está estructurado en pequeños relatos, que cuentan en primera persona la vida de este chico con una infancia normal: juegos, primeros amores, travesuras, amigos... y miedo escondido, mucho miedo escondido a la enorme maquinaria política y burocrática del Telón de Acero. Los “hombres con gabardina” son los que se llevan a su padre un domingo cualquiera y por esa lúcida lógica infantil, Djata decide estar todos los domingo en su casa, puesto que como no puede ser de otra manera, su padre regresará otro domingo.

Cada episodio nos acerca a alguna de las aventuras de este chico espabilado que nos transmite su visión pura e inocente de la vida. Las peripecias del protagonista, tan espabilado, nos conmueven porque están llenas de ternura; así, la recogida de tulipanes para su madre, a la que quiere cuidar de manera especial pues se siente el hombre de la casa, y otras brutales como el entrenamiento de fútbol y la vileza de su entrenador don Gica. Nos emocionan las dificultades por las que pasaban los opositores a esa burocracia. Por ejemplo, lo complicado que resultaba conseguir algunos alimentos: “estaba deseando terminar los deberes porque tenía muchas ganas de comerme el rollo de castañas que me había hecho mamá para mi cumpleaños, había conseguido con mucha dificultad los ingredientes…” Las asociaciones que hacemos con la comida:”lo había comido por última vez hacia más de un año, cuando mi padre estaba todavía en casa, antes de que se lo llevaran al Canal del Danubio, sabía que también era el dulce preferido de mi padre, y desde entonces no habíamos podido conseguir las castañas…” Por eso se trata de un día tan especial, distinto: no sólo por que era su cumpleaños, sino porque, además, teniendo tan poco Djata aprende el significado de la generosidad con la aparición de Marius. Esto me ha llevado a pensar en los días de abundancia que hemos pasado, ¿no disfrutamos menos de lo que nos rodea porque cada vez tenemos más cosas? Los días de fiesta deben celebrarse y está muy bien hacerlo entorno a una mesa con las personas queridas, compartiendo un pan como este. Si en vez de este pan tuviéramos veinte iguales, se perdería su importancia; pienso que debemos saber que es suficiente y conveniente para que celebrar signifique alegría y agradecimiento.

Dragoman es un escritor  y traductor muy joven (1973), que aunque nació en Rumanía estudió inglés y filosofía en Budapest. El rey blanco ha sido su novela más exitosa gracias a las críticas recibidas en el extranjero. Posiblemente será uno de los autores europeos que serán relevantes en las próximas décadas, aunque una primera novela bien escrita puede ser un obstáculo para las que vengan después; de todos modos ha sido un descubrimiento.




15 comentarios:

Robert dijo...

Magnífico texto y muy hermosas fotografías. Felicidades nuevamente por tu blog.

Coses de Llàbiro dijo...

Todo es tan bonito: me ha encantado la lata, las fotos, la manera de relacionar la receta con la historia de Djata, la receta en si!
Besos.

La cuina vermella dijo...

Tu si que eres generosa con nosotros, que nos explicas un montón de cosas con taaaanta belleza. Miles de besos.

Judith dijo...

Buscaré el libro.El pan tiene una pinta estupenda Linda. Besos

Anniki dijo...

Un pan muy original! Tiene una pinta increible, me llevo un cachito para desayunar :)

Un beso!!

Tengo un horno y sé cómo usarlo dijo...

Me encanta esta entrada, especialmente esas tarjetitas tan vintage que te han quedado al principio.
Feliz año, y un abrazo

Ingrid dijo...

Un pan realmente apetecible y con una presentación hermosa.
Y mil gracias por dejarnos aprender de tus conocimientos literarios y artísticos.
Muchos Besosss!

Delikat Essences dijo...

Maravilloso relato, en cierto modo me ha recordado un poco los argumentos de dos hermosas películas "Good bye Lenin!" de Wolfgang Becker y la maravillosa "La vida de los otros" de Henckel-Donnersmarck. Me ha picado la curiosidad por el libro y voy a hacerme con él. Gracias por esta magnífica información.

Ah y ese pan suena a invierno y chimenea, una seguro auténtica delicia.

Besotes y hasta pronto,

Linda Susan dijo...

Gracias a todos, sois muy amables.

A Delikat Essences:
Es cierto, puede ser parecido a las peliculas que nombras. Esta muy bien.

Un beso a todos.

silvia dijo...

MARAVILLOSO POST COMO NOS TIENES ACOSTUMBRADOS,LAS FOTOS SON DE UNA VERDADERA BELLEZA!!

BESOS

Monica dijo...

Este pan tengo que probarlo...con tu permiso y el de Sr. Lepard.

Ivana dijo...

ooohh!!! vaya pan!!! tengo que ponerme ya con Lepard!
besitos

antonia dijo...

tiene que ser delicioso, me encanta, con castañas... gracias, la pongo en mis favoritos!
besos

Linda Susan dijo...

Muchas gracias a todos y muchos besos. Animaos con el pan!!!

fresaypimienta dijo...

Que delicia de pan dulce.....aiiishhhh es fantástico! aprovecho para desearte lo mejor para este 2011, aunque llego con retraso! un besito

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