domingo, 29 de julio de 2012

Los helados son para el verano

Los helados son para el verano. Os dejo con uno.



domingo, 22 de julio de 2012

A la luz de las velas






La dama  y el vagabundo es una de las películas de la época dorada de Disney, se realizó en 1955 y por eso, hay que verla con cierta distancia. Fue la primera de Disney que se rodó en Cinemascope.

La película tiene como trasfondo la diferencia entre clases, en este caso, protagonizada por unos perros. Reina es una perra preciosa, de raza, elegante y educada que un esposo (Jaimito) regala a su esposa embarazada (Linda) en Navidad. Cuando el bebé nace todo se complica cuando los dueños de Reina deben partir de viaje. LA tía Sara se encarga de cuidar la casa y con ella llegan unos gatos que le hacen la vida imposible a nuestra perra: escapa y conoce a Golfo, un perro callejero, la antítesis absoluta de ella misma.

Las películas de Disney, esta entre ellas, siempre han sido criticadas por sus mensajes moralistas y su visión maniquea de la realidad.  La vida tiene matices, no todo es siempre así pero todos querríamos tener una cena tan tierna como la de Reina y Golfo entorno a una espaguetis. Incluso se ha querido ver en estas películas cierta forma larvada de imperialismo, se le han buscado toda clase de intenciones a todos los films, pero ¿quién no ha visto con sus padres algunas de esas películas en el cine? Pertenecen a nuestra infancia y hoy son la forma popular en la que se transmiten muchos cuentos de hadas. ¿Quién no ha soñado con una cena tierna y romántica para acabar tirando de un espagueti y, maravillosamente, encontrar los labios de la persona que quieres?

Y, claro, no me queda otra que hacer los espaguetis que podemos trasladarlos también a los personajes: los espaguetis como Golfo austeros y enjutos, modestos y adaptables; las albóndigas como Reina, sabrosas y simpáticas, bonitas y deslumbrantes.

Al final se reúnen dos clases sociales diferentes en torno a un plato, pero es cierto que cocinamos también según la clase a la que pertenecemos, al menos, los ingredientes son diferentes: carnes y pescados cada día con más frecuencia, también las frutas y las verduras. Ciertamente, con poco se pueden preparar platos muy sabrosos, no hacen falta productos lujosos y ¿qué puede saber mejor que unos simples espaguetis en compañía de la persona adecuada?