sábado, 20 de marzo de 2010

TAMBIÉN SE COME POR LOS OJOS


Pudín al baño maría La Lechera

2 tazas de harina de repostería
1 pizca de sal
85 gr. de azúcar extrafino
1 taza de mantequilla en pequeños trozos
1 huevo grande
8 cucharadas de leche
opcional: nueces, pasas, chocolate, canela, vainilla…


Mezclamos la harina, la sal, el azúcar y la mantequilla a temperatura ambiente. A continuación, agregamos el huevo y la leche y mezclamos a fondo. Vertemos la mezcla en un bol de cristal, previamente engrasado, y lo cubrimos con papel de aluminio. Lo ponemos al baño maría durante dos horas (reponiendo el agua si se evapora).
Yo lo he presentado con salsa de chocolate aunque hay mil posibilidades. Probadlas, es muy fácil y está delicioso.



La luz y el azul

Johannes Vermeer van Delft (Delft 1632-1675) es uno de los pintores más conocidos del Barroco holandés en un momento de prosperidad para dicho país. Sabemos que su producción se acerca a la treintena escasa de cuadros (pintaba alrededor de dos al año) No tuvo demasiado éxito en vida, aunque a partir del siglo XIX comenzó su reconocimiento, especialmente por el tratamiento de la luz.

La luz, que penetra por la ventana, inunda este espacio, lo llena de paz y sosiego, serenidad. Eso es cocinar, evasión. La criada se encuentra sumida en su mundo particular, en un interior casi desnudo donde llama poderosamente la atención el azul, el delantal azul. También es importante señalar la naturaleza muerta de la mesa, por lo que vemos, pensamos que la muchacha debe estar haciendo un pudín. Alimentos inutilizables que se convertirán en un riquísimo postre.



La maravillosa poeta, ganadora del Premio Nobel, Wislawa Szymborska dedica un poema a esta obra en su nuevo libro Aquí, publicado por Bartleby.


Mientras esa mujer del Rijksmuseum
con esa calma y concentración pintadas
siga vertiendo día tras día
leche de la jarra al cuenco
no merecerá el Mundo
el fin del mundo

domingo, 14 de marzo de 2010

"¡Dios mío!¡Dios mío!¡Qué tarde voy a llegar!"



Pastel de zanahoria Conejo Blanco


Ingredientes

  • 2 huevos.
  • 100 gr. de azúcar polvo.
  • 50 gr. de harina.
  • 1 cucharadita de canela
  • 250 gr. de zanahoria rallada.
  • 1 sobre de levadura química.
  • 65 gr. de almendra molida.
  • Una pizca de sal.
  • 2 cucharadas de aceite de girasol

Precalentamos el horno a 180º C y trituramos la zanahoria fina. Aparte mezclamos la harina, la levadura química y la almendra molida. Batimos los huevos con el azúcar
Por último, añadimos el aceite y la zanahoria. Vertemos en un moldee introducimos en el horno previamente calentado a 180 ºC. Cocinamos durante unos 30-40 minutos hasta que esté hecho.
Dejamos enfriar antes de cubrir.

Cobertura

  • 100 gr. de queso para untar
  • 60 gr. de margarina
  • 180 gr. de azúcar polvo

Batimos todo hasta formar una pasta homogénea. Cubrimos mientras todavía está fluida.

La cobertura puede variar, otro día la haré con chocolate blanco o zumo de limón, claras y azúcar. Os cuento.





El país de las maravillas

Alicia en el país de las maravillas (realmente llamado Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas) es una obra creada por Charles Lutwidge Dodgson (Lewis Carroll) en 1865. Carroll, un matemático y sacerdote anglicano, mezcla en su obra alusiones satíricas referidas a la educación inglesa y la política del momento. Aunque, este libro no es precisamente conocido por eso, sino por su historia basada en problemas de lógica que se hizo popular en muchos ambientes.

Aún más populares se hicieron algunos de sus personajes como la Reina de Corazones, el Sombrerero o el Conejo Blanco. Este último es mi preferido, a mi gusto, el más interesante. Además de ser el que comienza la historia, haciendo que Alicia entre en la madriguera (el País de las Maravillas, donde come un pastel, a lo mejor, de zanahorias ), su vestimenta es muy original: chaqueta, chalequillo y reloj con leontina al que siempre va mirando muy agobiado por lo tarde que va a llegar. ¿No es el Conejo Blanco un trasunto de nuestras vidas? Siempre buscando algo y siempre llegando tarde.

Por cierto, del libro y de su continuación Alicia a través del espejo se han hecho varias versiones cinematográficas, os dejo con la próxima que estoy deseando ver, la del maravilloso Tim Burton. ¿Preparados para el 16 de abril?



sábado, 6 de marzo de 2010

OCHO DÍAS



Pollo con ciruelas


Ingredientes

Cuatro cucharadas de aceite de oliva

trozos de pollo

mantequilla

ciruelas

piñones (si os gusta, también podéis añadir: avellanas, pasas, nueces)

una cebolla

ajo, tomillo, laurel, una ramita de canela

una copa de brandy

un vasito de vino dulce (yo puse Pedro Ximenez)

Salpimentamos el pollo cortado en trocitos, ponemos dos cucharadas de aceite en una cacerola y lo doramos. Luego se aparta el pollo y añade la cebolla, la canela, el ajo y las demás hierbas con las otras dos cucharadas de aceite para caramelizarla. Cuando la cebolla esté cocinada se flambea con el brandy y se deja reducir durante 10 minutos. Añadimos el vino dulce y dejamos otros 10 minutos. Debemos estar atentos durante este tiempo para que no se seque. Después se añade los piñones y ciruelas (o demás frutos secos) y el pollo dejándose hasta que se cocine y coja sabor.






Marjane Satrapi es una artista nacida en Irán en 1969. Conocida sobre todo por su obra biográfica llamada Persépolis que adquirió más notoriedad al ser adaptada al cine. Ha escrito y dibujado otro dos comics más, Bordados y Pollo con ciruelas con el que recibió el Premio al Mejor Álbum en Angoulême 2005.

Este último libro recoge la vida de Nasser Ali, un músico a quien le destrozan su amado instrumento, el tar (instrumento de percusión persa). Intenta buscar otro a la altura pero no tiene éxito puesto que ninguno iguala el sonido del antiguo. Cansado se abandona, no siente deseos de vivir, se deja morir en 8 días durante los cuales va recordando escenas de toda su vida y, por la tanto, algunos de los momentos claves de la historia de Irán. Ahí descubrimos que el pollo con ciruelas era su palto preferido.

Una receta agridulce reúne las rasgos de esta obra, de una intensa y extrema sensibilidad, que hacen de él un libro especialmente poético.